FEDERACION DE SINDICATOS DE EMPRESAS DE BIENES Y SERVICIOS

MANIFESTO A LOS TRABAJADORES

 

Nuevas circunstancias y actores han aparecido en el escenario político y sindical del país. El surgimiento de procesos electorales más competidos que finalmente han desembocado en la alternancia que se produjo el dos de julio del 2000 , así como la evolución de las relaciones entre el capital y el trabajo a raíz de los procesos de modernización industrial y globalización de los mercados, son circunstancias que han incidido en los contenidos y prácticas que caracterizan a la vinculación existente entre los sindicatos, los patrones y el gobierno.

Lo anterior se combina con la subsistencia de dificultades ancestrales ya que los esfuerzos por incorporar a nuestro país al desarrollo económico no han logrado revertir hasta el momento muchos de los problemas estructurales propios del subdesarrollo como la pobreza, la marginación, las ineficiencias económicas y productivas, o la injusta distribución de la riqueza.

Frente a este contexto la FESEBS organización que desde su fundación se ha caracterizado por ser un impulsor permanente de una forma distinta de ejercicio sindical no puede permanecer pasiva ni indiferente. La democracia, el respeto a la autonomía e independencia sindicales así como el impulso decidido de una propuesta de cambio sindical son las características más significativas de nuestra federación y son el sustento de la lucha que hemos llevado a cabo en contra de las políticas económicas lesivas a los trabajadores que se implementaron en nuestro país desde la década de los 80s a través de los pactos o concertaciones entre los sectores productivos, en los que a menudo la fuerza de trabajo y los salarios quedaron en la peor condición. Es por ello que para la FESEBES la alternancia en el poder debe ser vista como una oportunidad de cambio que siente las bases para la construcción de una nación desarrollada plenamente en lo social y en lo económico lo cual requiere a su vez de una amplia convocatoria que integre e involucre democráticamente a todos los ciudadanos y organizaciones sociales en el proyecto de nación que todos deseamos compartir. Un proyecto como este debe ser capaz de desencadenar una nueva organización de las fuerzas productivas alejada de los mecanismos corporativos que tradicionalmente han estado ligados a la estructura oligárquica del poder político y económico.

Durante los primeros meses de su ejercicio el gobierno del Licenciado Vicente Fox Quezada no ha dado muestras de que esté dispuesto a moverse en esta dirección.

A pesar de algunos gestos positivos como la propuesta para diseñar una nueva constitución o la malograda convocatoria para el reinicio del diálogo en Chiapas hasta el momento la tónica que predomina es la del establecimiento de acuerdos parciales y de corto plazo con algunos sectores aislados y en general una actitud políticamente pragmática en la que prevalece el interés por mantener la gobernabilidad y la estabilidad de corto plazo dejando en un segundo plano a las reformas de largo alcance que le den sustento y sentido a los actos del poder público.

Iniciativas como la mal llamada nueva hacienda pública redistributiva, cuyo carácter regresivo e inequitativo es mas que evidente ya que su costo finalmente será sufragado a costa de los ingresos de los contribuyentes cautivos de siempre entre los que destacan los trabajadores de ingresos medios y bajos o los renovados intentos por privatizar de manera abierta o encubierta al sector energético así como la indiferencia ante la cada vez más aguda crisis del campo son un buen indicador de la tendencia a sostener la esencia de la política económica y social de sus predecesores con lo que se posponen de nueva cuenta la recuperación salarial, la dignificación de las jubilaciones, el fortalecimiento del sistema de seguridad social, la inversión en infraestructura educativa y en síntesis la reactivación del mercado interno.

En el ámbito del trabajo la tendencia del nuevo gobierno parece limitarse a mantener una paz laboral ficticia que sirva para apuntalar su política económica.

Los avances en materia de libertad de asociación sindical, derecho a la contratación colectiva autentica o derecho de huelga son prácticamente nulos por lo que no sorprende que tratándose de la reforma de la legislación laboral la actitud del régimen oscile entre la intención de promover una reforma basada en preceptos como el Código de Procedimientos Procesales o la supuesta Nueva Cultura Laboral, cuyos efectos adversos sobre los derechos de los trabajadores son bien conocidos, o el sostenimiento de la legislación vigente pero buscando retomar de todas maneras el contenido de dichos proyectos con lo que de finalmente el resultado termina por ser el mismo.

Aunque el gobierno foxista ha instrumentado organismos novedosos como el consejo de los sectores productivos con el propósito de fomentar el diálogo entre los trabajadores, los patrones y el gobierno, inquieta que en dichas instancias se repitan muchos de los vicios y limitaciones que en otro tiempo hicieron inoperantes a instrumentos como la comisión mixta de los salarios mínimos.

El desinterés del actual gobierno por encabezar un verdadero proceso de transición a la democracia que desemboque en una reforma con contenido social del estado y el abandono de los compromisos de campaña en materia laboral pueden dar lugar a que las esperanzas de cambio que hicimos patente todos los mexicanos en los más recientes comicios se vean de nueva cuenta defraudadas. Por todo lo anterior en la FESEBS consideramos que nuestra principal tarea en la etapa actual consiste en impulsar la transición desde la sociedad mediante grandes acuerdos en los que organizaciones y movimientos sociales diversos, ciudadanos e incluso partidos políticos confluyan en torno de objetivos específicos que promuevan la transformación de la nación y contribuyan a resolver los problemas estructurales de nuestro país. Esta opción desde luego no excluye el diálogo con el gobierno, pero significa sobre todo que los actores sociales deberemos ir siempre más allá de los límites que impongan las acciones del actual gobierno y fortalecer nuestra autonomía. Significa pensar en el México incluyente que reclaman todos los mexicanos en el que quepan aquellos que han sido ancestralmente excluidos como los indígenas y al que puedan integrarse los trabajadores, las clases medias, los jóvenes, las grandes mayorías y las nuevas minorías. No debemos olvidar que en nuestro país existen muchos nuevos excluidos que no se sienten representados por las viejas estructuras e instituciones, ni por el viejo sistema presidencialista, autoritario y oligárquico.

Para llevar a cabo esta tarea la FESEBS se propone desarrollar una nueva política de alianzas que permita la concurrencia e intercambio de ideas de fuerzas o figuras de la más diversa índole pero que puedan coincidir en torno de los objetivos de la transición. Lo anterior sin descartar la convergencia con todas las fuerzas políticas a fin de avanzar en proyectos como el de la reforma laboral productiva o en los diferentes aspectos que están considerados en nuestra propuesta de reforma social y democrática del estado.

Esta estrategia implica para la FESEBS el establecer una interlocución permanente tanto con el poder ejecutivo como con el poder legislativo lo mismo en el ámbito federal que en los diferentes estados, en la que buscaremos que los diputados y los senadores asuman su papel como representantes de la sociedad para anteponer los legítimos intereses de la nación a las conveniencias político electorales de corto plazo. Mientras que ante el gobierno defenderemos nuestro proyecto e insistiremos en el cumplimiento de sus compromisos de campaña y en una actitud más contundente en el combate a la corrupción y en la defensa de la soberanía nacional.

Finalmente en lo internacional nos proponemos renovar y fortalecer el internacionalismo sindical. Una primera tarea, es retomar nuestra participación dentro del TUAC lo que puede complementarse con una política acuerdos específicos de todos los sindicatos afiliados a nuestra federación con sus homólogos de Estados Unidos, Canadá Latinoamérica y otros países. En estos acuerdos de colaboración y ayuda mutua pondremos énfasis en los aspectos laborales y productivos, en los temas de libre comercio, en los derechos sindicales y laborales (en especial el de la libertad de asociación sindical) en el trabajo de género y de manera muy relevante en el impulso a la contratación colectiva auténtica.

 

 

¡México para todos los Mexicanos!

 

"Por la Organización Democrática de los Trabajadores"

 

 

FEDERACIÓN DE SINDICATOS DE EMPRESAS DE BIENES Y SERVICIOS

Agosto 23, 2001

Anuncios
Regresar a Desarrollo